Desde la Evaluación Inicial hasta el Logro de Metas Financieras
Las finanzas personales o administración financiera personal se centran en la gestión del dinero por parte de individuos o las familias.
El proceso de planificación financiera comienza con la determinación de la situación inicial de los aspectos clave que se desean mejorar.
En esta frase hay palabras claves: situación inicial y mejorar.
En el contexto de la planificación financiera personal, esto implica identificar y valuar los recursos disponibles y las deudas existentes para calcular el patrimonio inicial.
El patrimonio, en el contexto de las finanzas personales, representa el punto de partida que se busca mejorar.
Por lo tanto, para evaluar el progreso, para mejorar, es necesario medir el patrimonio a lo largo del tiempo, utilizando criterios consistentes y objetivos para evitar sesgos en el análisis de resultados.
Para aquellos sin conocimientos contables, "determinar la situación inicial" implica listar los activos o recursos disponibles y los pasivos o cuentas a pagar pendientes. La diferencia entre ambos constituye el patrimonio neto.
Los activos, o recursos, comprenden los bienes que se poseen para alcanzar objetivos financieros. Dichos objetivos se definen como aspiraciones futuras de resultados medibles y objetivos que se desean lograr en un período de tiempo específico. Esos recursos pueden ser dinero en moneda nacional o extranjera, cuentas bancarias, bienes destinados a ser vendidos, vehículos, cuentas por cobrar, etc.
Cuando los recursos no son suficientes para lograr los objetivos que perseguimos, tenemos alternativas de financiamiento como pedir préstamos a bancos, solicitar ayuda financiera a un familiar, vender algún recurso que no se use, conseguir un socio interesado en nuestros mismos objetivos, etc.
Financiar significa en este contexto, conseguir recursos, ya sea con recursos propios como vender algo que poseemos y no necesitamos o pedir prestado, a un amigo, a un prestamista, un banco, etc.
A veces, estos objetivos pueden ser complejos y requerir varias etapas para su consecución.
Por lo tanto, se desglosan en metas, que son objetivos más pequeños, que están interrelacionadas y orientadas hacia el objetivo principal.
El proceso de establecer metas y objetivos financieros consiste en identificar acciones concretas para alcanzar los resultados deseados, tales como aumentar los ingresos o reducir los gastos, a través de estrategias como la búsqueda de ingresos adicionales o la optimización del gasto, eliminando lo innecesario.
A lo largo de este blog iré analizando temas para identificar estrategias para el logro de esos objetivos.
Como todo objetivo, existe más de una forma de alcanzarlo.
Esas formas se llaman estrategias o sea un conjunto de acciones, decisiones, tareas todas encadenadas orientadas a alcanzar esos objetivos.
Cada persona debe conocerlas para que, en cada circunstancia, pueda elegir la estrategia más adecuada para obtener los resultados deseados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario