Para empezar a planificar nuestras finanzas, necesitamos saber en qué situación nos encontramos actualmente con nuestras finanzas y qué aspectos queremos mejorar.
Para saber si estamos progresando, necesitamos medir nuestro patrimonio de manera regular usando los mismos criterios cada vez.
Es importante ser objetivo y realista al medir los recursos y deudas para no confundirnos con los resultados.
Lograremos avances hacia los objetivos cuando la realidad observada sea igual o mejor que los
objetivos planeados.
Como mencionaba anteriormente, cualquier planificación requiere primero hacer una composición de lugar o estado de situación inicial de recursos disponibles y deudas.
Los objetivos y metas podrían ser
tanto aumentar recursos, como disminución de deudas, mayor rentabilidad de inversiones, perder menos cuando las situaciones son adversas...
Cuando hablamos de objetivos
estamos hablando de un tiempo futuro.
Criterios de valuación objetivos
Para poder medir nuestro avance
hacia los objetivos debemos establecer criterios uniformes de medición y
traducirlos, como primera medida, a una misma unidad monetaria.
Los recursos son muy diversos y
por lo tanto sus formas de valuación pueden tener características diferentes
unos de otros.
Cuando decidimos valuar algo, o sea ponerle valor a bienes diversos, heterogéneos entre si en su naturaleza, en una moneda específica, aún esa moneda podría cambiar de valor debido a causas como la inflación o los cambios en los tipos de cambio.
Además, otros activos que poseemos también pueden cambiar de valor
con el tiempo, como por ejemplo, el precio de las acciones de una empresa puede
subir o bajar, nuestras deudas pueden aumentar debido a los intereses y el
valor me mercado de una propiedad puede cambiar dependiendo de factores como su ubicación,
seguridad y comodidades.
El primer paso para evaluar nuestro patrimonio es decidir en qué moneda vamos a valorar tanto nuestros recursos como nuestras deudas.
Podemos hacerlo en moneda local, como el
peso uruguayo en nuestro caso o hacerlo en otra moneda como el dólar, euro o
algún otro indicador como la unidad indexada, que es un índice uruguayo basado en la
inflación medida en el índice de precios al consumo, que calcula Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Una vez que hemos tomado esta
decisión, es importante valuar todos los recursos y deudas utilizando
criterios similares para poder hacer una comparación objetiva.
Por ejemplo, si tenemos recursos o deudas en moneda extranjera, debemos valuarlos utilizando el tipo de cambio o valor del indicador en el que está representada la deuda o recurso que esté vigente en la fecha en que hacemos el cálculo de nuestro patrimonio.
De esta forma
podremos comparar conceptos de naturaleza distinta a una unidad de valor única.
Del mismo modo, debemos ajustar
el valor de otros activos o recursos, como una propiedad o un vehículo, para
reflejar su valor real en la fecha del cálculo del patrimonio.
Esto incluye tener en cuenta los
intereses acumulados en deudas y el valor actual de los activos por variaciones
en el mercado o su deterioro en el tiempo.
El factor subjetivo en la
valuación es un factor importante ya que en algunos circunstancias ocupa el
lugar de la objetividad y estas pueden traer problemas luego en la toma de
decisiones financieras.
Hice una entrada para resumir estos conceptos en forma práctica y se encuentra aqui
Un resumen de esta entrada se encuentra en el este link
No hay comentarios:
Publicar un comentario